A simple vista, todos los pellets de madera se parecen. Sin embargo, su calidad varía mucho, y de ella dependen el calor que obtienes, la limpieza de la estufa y la frecuencia de mantenimiento.
Qué garantizan las certificaciones
- DINplus y EN Plus A1. Son certificaciones de calidad para pellets. Controlan aspectos como la humedad, el contenido en cenizas, el polvo y el poder calorífico.
- PEFC. Acredita que la madera procede de bosques gestionados de forma sostenible.
Valores que conviene mirar
En un pellet de calidad, la humedad es inferior al 10 %, el contenido en cenizas es bajo (por ejemplo, inferior al 0,7 %), el polvo es inferior al 0,5 % y el poder calorífico supera los 4,6 kWh/kg. Cuanto menos ceniza y polvo, menos limpieza necesitará tu estufa.
Un truco sencillo: mira el saco
Con un saco transparente puedes comprobar el color claro de los gránulos y la cantidad de polvo antes de usarlos.
Cómo almacenarlos
Guarda los sacos en un lugar seco y templado, elevados del suelo sobre un palé y separados de las paredes. La humedad puede estropearlos por completo.